viernes, 11 de agosto de 2017

Purines orgánicos

Purines orgánicos 
Purin de ortiga
Preventivo del ataque de insectos. Se deja macerar en un recipiente NO metálico 100 grs de ortiga en 10 litros de agua durante dos días.
Para hongos. Machacar 1 kg de cebolla más 1 cabeza de ajo más medio pan de jabón blanco ( rallado ) en 10 litros de agua, se cuela y se riega sin diluir. La cebolla y el ajo contienen azufre que controla los hongos como la arañuela roja, polilla del tomate , pulgones etc


ALCOHOL DE AJO
6 dientes de ajo en medio litro de alcohol fino más medio litro de agua. Triturar o licuar 3 minutos. Colar. Se guarda en frasco tapado en la heladera. Se utiliza para ataque de ácaros, pulgones y gusanos. Se usa al 20 por ciento . CENIZA DE MADERA
Contiene mucho potasio, que hace a las plantas más resistente a los ataques de insectos. Espolvorear sobre las hojas o aplicar diluido: media taza de ceniza más media taza de cal en 4 lts de agua. REPELENTE DE PULGONES
Poner a macerar 100 grs de ruda en un litro de agua, pulverizar sobre la planta infectada.

martes, 8 de agosto de 2017

La ley agroforestal no precisa qué especies están prohibidas

El biólogo Federico Kopta señaló a Cadena 3 que el proyecto de Ley Agroforestal que este miércoles se aprobará en la Legislatura de Córdoba no indica qué especies exóticas e invasoras en zonas con monte nativo no deben implantarse, “lo que podría generar muchos más daños que beneficios”.

“Con vegetación exótica no se resuelve el problema. Tenemos un imaginario en donde pensamos que si plantamos árboles hacemos el bien. Sin embargo, hay especies que son muy demandantes de agua mientas que otras son invasoras”, dijo Kopta.

Y agregó que algunas especies van invadiendo zonas gracias al excremento de las aves: “Este tipo de especies puede ser muy agresiva y reemplazar a una nativa”, dijo.

“Es necesario tener en cuenta que, si se van a utilizar este tipo de especies, se hagan con clones o híbridos estériles, para multiplicar sólo esas y evitar invasiones”.

El biólogo remarcó que lo que uno foresta ahora, quizás, en 80 años la ciudad avance sobre esa forestación, y se deba convivir con esos árboles. Y si esos árboles son peligrosos porque se desgajan o son muy combustibles, vamos a tener problemas cuando se caigan las ramas o incendios de interfase.

“Todas estas cuestiones no están contempladas en el proyecto. Por lo que es mucho más lo que se tiene que hacer en cuanto a la selección de especies porque podemos generar mucho más daños que beneficios”, añadió.

Consultado sobre las hectáreas que se forestarían, el biólogo estimó que el 1% es una cifra exigua: “Según estimaciones del Gobierno, serán 150 mil hectáreas en 10 años para lo que se necesitarían unos 30 millones de árboles. Sin embargo, no se aclara que hay campos que ya están forestados. Estamos hablando de aquellos campos que no han dejado nada”.

                                                           fuente Cadena 3

lunes, 7 de agosto de 2017

La Corzuela

Corzuela ( Mazama Guasoubira )
La Corzuela es un ciervo autóctono que habita en la provincia de Córdoba, siendo el único ciervo que sobrevive en esta región. Su habitad se localiza en casi todos los ambientes de la provincia, excepto la llanura pampeana, llegando a los mil msnm.
La Corzuela se encuentra en regresión numérica. Está vedada y su caza constituye un delito (Ley 22421). Es intensamente cazada por su carne y cuero, también se encuentra afectada por la destrucción creciente de su habitad.
Se alimenta de brotes, flores, frutos y ramoneos.
La corzuela, también llamada Guasuncho, alcanza hasta entre 55 y 65 centímetros de altura y hasta 110 centímetros de longitud. Su peso llega a los 25kg. La coloración varía entre Pardo grisácea y Pardo rojiza. Una vez que cumple el año de vida el macho desarrolla una cornamenta sin ramificar que alcanza los 15cm de longitud.


martes, 18 de julio de 2017

La Leyenda del Ermitaño, Huertas Malas

Historia y Leyenda de los Jueves
En esta ocasión La Leyenda del Ermitaño, Huertas Malas
Detrás del Uritorco, y en un inmenso embudo entre cerros; tierra de una vegetación exuberante.
Duraznillos florecidos en primavera, dan calidez al paisaje serrano. Su vegetación, vertientes y cuevas al pie del Cerro Macho, dan lugar a, pensar que en otras épocas sus pobladores vivían en el lugar como en el paraíso terrenal. La llamada “Cuevas de los Vientos”, curiosamente enclavada al pie del Cerro, produce una corriente de aire que con su fuerza no deja crecer malezas a su entrada. Plagada de víboras, -no todas venenosas- y pájaros; en días de verano sin brisa, la corriente de aire que expele produce un bramido, que en la noche, ante el silencio de la oscuridad, parece la boca del Uritorco que suspirase. Es el “bramido” del cerro, que a veces impresiona.
Mas abajo, otra cueva; sus paredes son de un brillante gris acerado y se la conoce como “La cueva de la Plata”.
Los paisanos de la zona, cuentan que sus abuelos, hablaban de un hombre, que bajaba de los Altos y vendía frutas secas a los vecinos del pueblo. Pedía en cambio ropas viejas y algún trozo de tocino o grasa.
Era un hombre alto, muy rubio, de espesa y larga barba y cabello; ojos azules, buen mozo. Vestía pantalones ajustados, chaquetilla larga y calzaba con cuero de guanaco que cazaba en el lugar. Lo llamaban “El Ermitaño de la Huertas Malas”, y era amigo de las víboras, de los pájaros y de los pumas.
Las frutas las cosechaba de plantas que el mismo había sembrado; y no son otras que los duraznillos e higueras, que hoy creemos salvajes y que en el lugar abundan.
Vivía en una casa hecha contra la piedra, al pie del Úritorco. El mismo la fabricó con tino de arquitecto y todavía mantiene sus muros. Se alimentaba de yuyos, frutos y carne de animales salvaje que cazaba con trampas que el mismo fabricaba.
Hacia 1870, dejó de bajar al pueblo; y dicen que fue asesinado por ladrones que lo creían rico en plata y oro, que suponían el había encontrado en la zona. Lo cierto es que los huesos no pudieron encontrarse.
Los menos jóvenes del pueblo, dicen que “El Ermitaño de las Huertas Malas”, era un capitán Español, que lucho en la batalla de Tucumán, y que, en desbande y mal herido, perdió contacto con los suyos que huian hacia Salta y enfiló hacia el Sur. Así llego a las Huertas Malas y se afincó en el lugar hasta el día que lo mataron. Su acento muy castizo, que desentonaba con el serrano de los lugareños; su forma de vestir y su palabra década de costumbrismo español, pueden hacer verdad la leyenda que tras este personaje se ha creado.

lunes, 17 de julio de 2017

Carpintero Real

Carpintero Real (Colaptes melanochloros)

ORDEN PICIFORMES
FAMILIA PICIDAE
Status de conservación según BirdLife: preocupación menor
Habita en diversos ambientes como arboledas, montes, bosques, áreas rurales y selvas. Nidifica y reside en la mitad norte del país.
Su nido lo hace en huecos que el produce con su pico sobre los troncos de árboles.
Se alimenta de larvas e insectos que atrapa debajo de la corteza de los árboles, también suele vérselos sobre la hierba y pastos cortos en el campo en busca de insectos.
Mide 23 cm. El macho presenta línea malar roja y en la hembra es negra.
Es común en la región aunque va escaseando más hacia el sur

Fuente: Hermano Tolosa.


jueves, 13 de julio de 2017

El pecarí de collar


El pecarí de collar o morito (Pecari tajacu).
Los pecaríes miden 90 cm, con una cola de 5 cm., tiene 50 cm, de alzada. El peso es de 20 a 30 Kg., por lo general posee en la parte dorsal una glándula que secreta una sustancia  de olor penetrante parecido al almizcle, su pelaje es largo y espeso, color castaño con una mancha blanca en forma de collar. Los individuos jóvenes son rojizos y exhiben una raya negra angosta a lo largo del lomo.
El pecarí de collar o morito (Pecari tajacu) es un tayassuido (la familia a la que pertenecen los cerdos silvestres o "jabalíes" de América) de amplia distribución que se encuentra desde el sur de Estados Unidos hasta el centro de Argentina. Se trata de un mamífero ampliamente adaptable que habita desiertos, bosques secos y selvas húmedas desde el nivel del mar hasta los 2.400 m. Aunque también habita pastizales abiertos, parece necesitar una cierta cobertura arbórea o arbustiva que le sirva de refugio y de fuente de alimento. Su dieta es bastante amplia y está compuesta por frutos, hojas, tubérculos y, en menor medida, de otros animales.
Como los otros pecaríes, el de collar es un animal sociable que vive en grupos cuyo tamaño varía desde los 2 a los 30 ejemplares. Sus áreas de campeo varían entre 24 y 800 hectáreas.
El pecarí de collar está catalogado en la lista roja de UICN como una especie de "preocupación menor", mientras que en la Argentina se considera como una especie de riesgo bajo o "potencialmente vulnerable". La especie se considera como extinta en Corrientes, Entre Ríos, buena parte de Santa Fe, sur de Córdoba y el SE de Santiago del Estero, mientras que todavía es relativamente abundante en algunos sectores de Santa Fe, el centro norte de Misiones, Chaco, Formosa, Tucumán, norte de Santiago del Estero, este de Jujuy, Salta, SE de Catamarca, sur de La Rioja, este de San Juan, oeste y norte de Córdoba, San Luis y NE de Mendoza.

En resumen: el pecarí de collar es un mamífero altamente adaptable que vive en grupos de tamaño variable, que requieren territorios de decenas a unos pocos cientos de hectáreas en ecosistemas con cierta cobertura boscosa. En Argentina todavía se encuentran poblaciones abundantes y saludables de esta especie, aunque también ha desaparecido de varias regiones, incluyendo la provincia de Corrientes.